Primera Clase del Seminario Jueves 12 de Abril
“Qué difícil es olvidar a alguien a quien apenas conoces”
(en Cosas que Nunca te dije, de Isabel Coixet)
El jueves pasado se dio inicio al año lectivo del Seminario, y para sorpresa de los nuevos estudiantes, una presentación que especial. Con los trabajos de cierre realizados por los alumnos del año pasado, se dio la bienvenida al nuevo grupo. Descubrir, dejarse llevar, dejar fluir lo inesperado y descubrirnos en esas instancias de espacio – tiempo que no son nuestras, pero de las que podemos apropiárnoslas momentáneamente.
Me siento en uno de los bancos del costado del salón, como hago de costumbre, y miro los rostros, algunos conocidos, otros no tanto. Y me descubro del otro lado (en mi rol de Ayudante), pero a la vez integrada el grupo de alumnos como si recursara la materia. Camino con el pensamiento, recorro el lugar con la mirada, bajo las escaleras de los recuerdos, me adentro en la muchedumbre ubicada en círculo esperando dar comienzo a la clase del día, me distraigo de tanto en tanto en ella, me pierdo, me identifico. Presto atención a los detalles, aspectos que no creía que valieran la pena, gestos, formas de vestir, nada palpable, nada de lo que alguien pudiera percatarse si no se distanciara un poco de ese entramado, para observar con mayor detenimiento, con mayor grado de valoración. Y me descubro en esa multitud, siendo parte.
Una consigna de Paula para dar introducción al Seminario, me recuerda como empecé en el 2005, los olores, los colores, los rostros de mis compañeros… recuerdo que nos hicieron recorrer la facultad, emprendiendo un rumbo sin preverlo… y así fue. Caminaba como me iba sintiendo a gusto, o como me iba llevando el impulso, el simple caminar (valga la redundancia); la inquietud de observar cosas o detenerme en ciertos lugares que no siempre tengo en cuenta. Sentí salir de esa estructura en la que desde hace tiempo estoy metida, escapar de la rutina, observar distante a las personas, el bullicio, la falta de atención a quien camina al lado. Todo el mundo muy inquieto, hablando constantemente, carteles por doquier… me sentí fuera del ámbito, aislada, ajena, al estar ausente de la monotonía diaria de la facultad.
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